Síndrome metabólico

Se define como la asociación de 3 o más factores que determinan un mayor riesgo de desarrollar enfermedad cardiovascular o diabetes tipo 2.

Entre estos factores, se encuentran:

  • Hipertensión arterial.
  • Aumento de los niveles de glucosa en sangre.
  • Nivel elevado de triglicéridos en sangre.
  • Bajo nivel sanguíneo de HDL (“colesterol bueno”).
  • Aumento de la circunferencia de cintura por un exceso de grasa localizada en ese lugar.


SÍNTOMAS:

El síndrome metabólico se diagnostica cuando hay tres o más de los siguientes signos:

  • Presión arterial mayor a 130/85 mmHg.
  • Glucemia (glucosa en la sangre) en ayunas mayor a 100 mg/dL.
  • Perímetro de la cintura: Para los hombres, 102 cm o más. Para las mujeres, 88 cm o más.
  • Colesterol HDL bajo. Para los hombres: 40 mg/dL o menos. Para las mujeres: 50 mg/dL o menos.
  • Triglicéridos mayor a 150 mg/dL.


FACTORES DE RIESGO:

  • Obesidad central. El exceso de grasa alrededor de la cintura hace que el cuerpo adquiera una forma semejante a una manzana.
  • Resistencia a la insulina. Esta hormona, producida por el páncreas, ayuda a controlar la cantidad de azúcar en la sangre. La resistencia a la insulina significa que algunas células en el cuerpo usan la insulina de manera menos eficaz como consecuencia del exceso de grasa que se encuentra en la zona abdominal.
  • Envejecimiento. La probabilidad de presentar síndrome metabólico aumenta con la edad.
  • Predisposición genética.
  • Sedentarismo.


EXÁMENES DIAGNÓSTICOS:

  • Análisis de sangre: glucemia, curva de tolerancia a la glucosa (durante esta prueba, se mide el nivel de glucosa en sangre, se suministra azúcar y se vuelve a medir la glucosa a los 120 minutos) insulina, colesterol, HDL, entre otros.
  • Control médico periódico.


TRATAMIENTO:

El síndrome metabólico es un conjunto de afecciones, por lo que el tratamiento se inicia por ellas. Esto significa que si el paciente tiene diabetes o niveles altos de insulina, colesterol o presión arterial, debe ponerse en manos de un médico para controlar estas enfermedades.

Hacer ejercicio y bajar de peso son fundamentales para mejorar la sensibilidad a la insulina y para reducir la presión arterial y los valores de colesterol. También es preciso evitar los alimentos dulces, dejar de fumar y consumir poco alcohol.


PREVENCIÓN:

  • Caminar 30 minutos al día.
  • Alimentación rica en fibras (vegetales, frutas), carnes magras de vaca o pollo, aceite de oliva, palta, pescado y productos lácteos bajos en grasas.


SINÓNIMOS:

  • Síndrome de resistencia insulínica.
  • Síndrome X.


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